Porque más vale prevenir que curar, háztelo mirar.

martes, julio 29, 2008

El conocimiento, el más firme aliado en la lucha contra el cáncer de próstata

A pesar de que sólo aqueja a los hombres, el cáncer de próstata es el tipo de cáncer más común entre los que no afectan a la piel en los Estados Unidos, por ejemplo. Y es que, en la medida que el hombre envejece, las posibilidades de contraer esta enfermedad se incrementan gradualmente.
Los hombres menores de 40 años no deben preocuparse tanto como aquellos que superan esa edad. Si bien 1 de cada 10.000 hombres menores de 40 años será diagnosticado con cáncer de próstata, esas posibilidades aumentan enormemente para esas mismas personas, una vez que entran en el grupo etario de 60 a 69, cuando uno de cada 14 puede recibir tal diagnóstico. Aunque, comprensiblemente, esto puede crear temor en los hombres y en quienes se encargan de cuidarlos, el cáncer prostático no es invencible. Si se diagnostica y se trata a tiempo, el índice de curación es del 90%, lo cual ofrece una clara esperanza a quienes lo padecen.
Síntomas
No se debe dejar la labor de detección del cáncer de próstata a los médicos. Como la enfermedad tiene un índice notable de curación si se detecta precozmente, gran parte de la responsabilidad descansa en los hombros de cada persona, que no debe sentirse cohibida de informar acerca de cualquiera de los siguientes síntomas en cuanto aparezcan:
-Micción frecuente, especialmente por la noche.
-Sangre en la orina o semen.
-Dolores frecuentes y persistentes en la parte inferior de la espalda o en la parte superior de los muslos.
-Dolor al orinar, con sensación de ardor que puede ser abrumadora.
-Dificultad en la micción, con un flujo de orina débil o incluso interrumpido.
Si bien los anteriores son sólo algunos de los síntomas, también pueden hacer su aparición otros tantos, como la dificultad en lograr la erección, y la eyaculación dolorosa. Cualquiera de estos síntomas debe ser reportado inmediatamente al médico, pues la detección precoz es el mejor aliado del hombre en su lucha contra el cáncer de próstata.
Factores de riesgo
Otro importante aliado en la lucha contra el cáncer prostático no es sólo el conocimiento de los síntomas potenciales, sino también el de los factores de riesgo, que pueden estar más allá del control de la persona, pero pueden ser indicadores de la propensión a un diagnóstico de la enfermedad.
-Genéticos. Las estadísticas revelan que los afroamericanos son más propensos a padecer de cáncer prostático que los caucásicos. Aunque se desconocen las razones precisas de esta situación, es importante que los afroamericanos reconozcan su notable susceptibilidad y que tomen en serio cualquier síntoma potencial.
Los factores genéticos también afectan a hombres cuyos parientes de primer grado hayan padecido la enfermedad. La posibilidad de ser aquejados por el cáncer de próstata se duplica en hombres cuyos padres, hermanos o hijos lo han contraído. De forma similar a cuando un hijo con dolores en las rodillas dice: "Lo heredé de mi padre", si su progenitor padeció de cáncer de próstata, lamentablemente, es probable que usted también siga por ese camino.
-Dieta y estilo de vida. La dieta y el estilo de vida afectan a casi todo hombre y mujer en la actualidad. La dieta insuficiente y la falta de ejercicio pueden abrir la puerta a numerosos problemas en el caso de los hombres, uno de los cuales es el cáncer prostático. Varios estudios recientes han revelado que la modificación de la dieta contribuye a la lucha contra ese tipo de cáncer, ya sea evitando la recurrencia de la enfermedad, disminuyendo las posibilidades de padecerla, o retrasando su progreso, lo cual puede dar mayor efectividad al tratamiento.
El tema de los alimentos que pueden contribuir a la lucha contra el cáncer prostático sigue siendo un enigma en cierta medida, pues se sigue analizando la situación con respecto a ciertas teorías. Por ejemplo, se está llevando a cabo un estudio en Northwestern University (USA) para determinar si los productos a base de tomate retrasan la aparición y progresión del cáncer prostático. Aparentemente, dos raciones semanales de salsa de tomate como mínimo reducen el desarrollo y la progresión de la enfermedad, gracias al antioxidante licopena existente en los tomates. Sin embargo, los suplementos de licopena no pudieran surtir el mismo efecto, pues la absorción de la sustancia puede variar, en dependencia de si el tomate es cocido o procesado.
También se han realizado otros estudios con respecto a qué tipos de vegetales, los diferentes factores positivos y negativos en relación a ciertas vitaminas y minerales, e incluso la verdad acerca de las carnes rojas.
Pero recuerde siempre que 90% es el índice de curación del cáncer de próstata si se diagnostica y trata a tiempo. Por lo tanto, hay mucho a nuestro favor.



jueves, julio 03, 2008

Una amplia gama de emociones en aquellas personas que lograron sobrevivir a un cáncer

Cuando se les pregunta cuál sería su vida ideal post-cáncer, la mayoría de los que logran sobrevivir a esta terrible enfermedad harán muy probablemente alguna referencia al legendario ciclista Lance Armstrong (u otro caso similar famoso). El mismo, a pesar de habérsele diagnosticado cáncer testicular en el año 1996, y de saber que el mal había hecho metástasis en su cerebro y pulmones, con una posibilidad de supervivencia de tan sólo el 50%, no sólo lo venció, sino que volvió a reformular el libro de récords del ciclismo, ganando el Tour de Francia, el evento de mayor relevancia de ese deporte, por siete años consecutivos -desde 1999 al 2005-.
Si bien la mayoría de los sobrevivientes de cáncer no se proponen los logros deportivos de Armstrong, el regreso a la normalidad, haciendo las cosas que aman, es ciertamente lo que esperan. Pero, a menudo, tales expectativas se cumplen después de vencer ciertos obstáculos, pues suelen experimentar una gran zozobra emocional después del tratamiento. Y aunque cada persona es un mundo aparte, éstas son las respuestas emocionales comunes que experimentan quienes logran sobrevivir a la enfermedad.
-Temor. Aunque se manifiesta en diferentes grados, casi todo sobreviviente del cáncer experimenta el temor a una recaída. Este sentimiento es producto principalmente de una combinación de no tener que someterse a más tratamientos, y, simultáneamente, no estar sujeto a un control estricto por parte de los médicos. El monitoreo menos frecuente puede provocar una sensación comprensible de miedo al retorno del cáncer. Los efectos posteriores al tratamiento, y la presencia de síntomas similares a los del cáncer, son también responsables de la aparición del miedo a la recaída.
-Tristeza. A pesar de que pueda parecer raro que un sobreviviente pueda sentirse acongojado, es en realidad muy común. Sobrevivir al cáncer es una tarea difícil, que deja con frecuencia una secuela indeseable, pues les cuesta a los pacientes su seguridad financiera, sus empleos, y posiblemente su capacidad de una función física adecuada. Como resultado lógico, el sobreviviente se sume en la tristeza. Pero para quienes la sufren, los grupos de apoyo y consejeros pueden ser medios útiles para el control a largo plazo de esos sentimientos.
-Culpabilidad. De forma similar a lo que les ocurre a los soldados que regresan de una guerra donde han visto morir a compañeros y amigos, los sobrevivientes de cáncer pueden experimentar sentimientos de culpa, simplemente porque siguen vivos, mientras cientos de personas han fallecido. Este sentimiento de culpa también puede ser resultado de que el sobreviviente siente que fue una carga insoportable para familiares y amigos en el curso del tratamiento. Aunque estos sentimientos son comunes, también son infundados, y no hay razón alguna para sentirse culpable por haberse salvado del cáncer.
-Incertidumbre. Al igual que el temor, se puede experimentar en diversos grados de intensidad, dependiendo de la persona. Aún así, la incertidumbre es uno de los efectos colaterales emocionales más corriente, que cada sobreviviente experimenta hasta cierto punto. La incertidumbre puede surgir en cualquier etapa de la vida, ya sea con respecto a planificarlo todo por anticipado con la familia; o por sentirse inseguro acerca de las visitas de seguimiento con el médico. Además, lo que en otro tiempo se consideraban molestias normales como un resfriado o un dolor de cabeza, podrían hacer que el sobreviviente se pregunte si se trata de un trastorno sin complicaciones, o un indicador de una posible recaída.
-Confusión espiritual. A menudo puede ser el resultado de varias de las respuestas emocionales mencionadas anteriormente. Los sobrevivientes se formulan preguntas como "¿Por qué me ha ocurrido a mí?", las cuales los sumen en sentimientos de culpa por haberse salvado mientras tantas personas han muerto; y de incertidumbre con respecto a por qué su vida dio un giro tan brusco, a diferencia de otras. Además, los que se acongojan por lo que perdieron durante su tratamiento, podrían sentirse confundidos al tratar de dar nuevamente un sentimiento de significación y propósito a sus vidas.
-Enojo. Aunque algunos sobrevivientes se sienten aliviados, por estar vivos simplemente, otros se sienten enojados por varias razones. La ira ante un deterioro en su condición física, o la disminución de sus capacidades, es muy común en pacientes que se obstinan en seguir pensando en lo que perdieron a consecuencia del cáncer.



lunes, julio 30, 2007

En un experimento curan el cáncer de hígado con consumo de quercetina

La quercetina, antioxidante presente en verduras, frutas y bebidas procedentes de plantas, como el té, podría curar el cáncer de hígado, además de prevenir el desarrollo de otros tumores, según un estudio realizado in vitro por un equipo de científicos.
La investigación realizada demuestra cómo la quercetina, uno de los flavonoides más corrientes en los productos vegetales, es capaz de inducir la muerte celular programada o apoptosis en la línea celular del cáncer de hígado HepG2, esto es, en un tipo de células cancerígenas de hígado humanas cultivadas en el laboratorio.
Los investigadores han estudiado el efecto de la quercetina sobre proteínas clave de la ruta apóptica en células de hepatoma humano y tratándolas con ese compuesto durante 18 horas.
Los autores del trabajo precisan, no obstante, que aún es necesario desarrollar muchas investigaciones previas para asegurar el potencial efecto anticancerígeno de los flavonoides.
Su descubrimiento se traduce en dos avances a la hora de luchar contra el cáncer: por un lado la quercetina inhibe la proliferación del cáncer y, por otro, podría emplearse en su curación ya que actúa sobre las células dañinas induciendo su muerte, según explica uno de los participantes en las investigación, Luis Goya, del Instituto del Frío del CSIC.
La ingesta de cinco o más piezas de frutas y verduras a diario aporta quercetina y otros antioxidantes flavonoides, explica el investigador. Además, la quercetina podría emplearse bajo forma de medicamento en tratamientos contra el cáncer, combinada con otros productos, añade. La investigación, publicada en el último número de Journal of Nutrition y dirigida por Sonia Ramos, indica que una dieta rica en alimentos que contienen antioxidantes ayuda a prevenir el cáncer. Este trabajo se suma a muchos otros que ya han apuntado a que el consumo regular de alimentos ricos en flavonoides podría ayudar a reducir el riesgo de padecer cáncer.
(Ramos también ha publicado un trabajo de revisión en Journal of Nutritional Biochemistry en el que se establece que un consumo regular de frutas, verduras y té, todos ellos alimentos ricos en flavonoides, podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar un cáncer.)



lunes, octubre 23, 2006

Cáncer de mama

Conseguir diagnosticar a tiempo la enfermedad es la solución, aunque en ocasiones puede llevar a que muchas mujeres se sometan a tratamientos innecesarios, según un estudio. En una mamografía se ve la vida. Éste es el lema de la campaña de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) para fomentar la participación de las mujeres españolas en los programas de detección temprana del cáncer de mama.
Las mujeres con edades comprendidas entre 45-50 y 65-70 años deben realizarse mamografías cada dos años, según los expertos, incluso "aunque no presenten síntomas", advierte la AECC. Sólo de esta manera es posible detectar una lesión tumoral en la mama, cuando todavía es demasiado pequeña para ser palpable y no ha invadido ganglios ni otros órganos.
Dado que el porcentaje de curación de los tumores de mama que se detectan en su etapa inicial (in situ) es superior al 95%, la detección precoz es el arma más eficaz para luchar contra esta enfermedad. De 1.000 mujeres que se les hace una mamografía, 996 no tienen cáncer de mama.
Numerosas empresas, como Mutua Masters Series, Revista Runners, Canal Cuatro a través del Concurso Supermodelo 2006, El Corte Inglés, Iberia, Vueling, Avon, TRUCCO, ghd y City Time-Pandora, se han volcado con esta campaña de información y concienciación en la que está prevista la distribución de 207.000 folletos, 44.000 carteles, 150.000 marca páginas, 2.670 vinilos y 894 decoraciones de mobiliario urbano.
¿Tratamientos innecesarios?
Aunque no cabe duda de que el diagnóstico precoz a través de la mamografía se ha convertido en la herramienta más eficaz para combatir la primera causa tumoral de muerte entre las mujeres, también hay estudios que cuestionan su extensión. Según un análisis de los resultados de estudios internacionales en los que han participado medio millón de mujeres, de cada 2.000 mujeres diagnosticadas durante una década, 10 resultan ser "falsos positivos" y se someterán a "tratamientos innecesarios".
El estudio, publicado en la prestigiosa Biblioteca Cochrane, sostiene que las mamografías redujeron las muertes por este tipo de tumor, pero también descubre que se diagnosticaba a mujeres con cáncer de mama que habrían sobrevivido sin tratamiento, es decir, sin someterse a quimioterapia, radioterapia o mastectomías "innecesarias". Según uno de los investigadores, el doctor Peter Gotzsche, "las mujeres deberían ser bien informadas tanto de los beneficios como los daños" de los tratamientos.
Datos epidemiológicos
El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres de todo el mundo, con aproximadamente 1.151.000 nuevos casos al año (22,7% del total femenino). En España se diagnostican unos 16.000 casos al año, lo que representa casi el 30% de todos los tumores del sexo femenino en nuestro país. La incidencia en España es baja. La tasa ajustada mundial estimada en 2002 es de 37,4 casos/100.000 h/año, la de Europa del Norte de 82,5 casos/100.000 h/año, la de Europa del Sur de 62,4 casos/100.000 h/año y la española de 50,9 casos/100.000 h/año. El 78% de las mujeres que padecen un cáncer de mama en España sobreviven más de 5 años. Se trata de una supervivencia global, sin tener en cuenta edad, tipo histológico o fase de la enfermedad. La supervivencia por cáncer de mama en España es superior a la media Europea, que se sitúa en el 76%, y próxima a la de países muy desarrollados, como Francia, Suecia, Suiza, Italia, o USA (81% de supervivencia a los 5 años). Su incidencia aumenta con el nivel económico. Más de la mitad de los casos se diagnostican en los países desarrollados: 370.000 casos al año en Europa (27,4%) y 230.000 en Norteamérica (31,3%). En la Unión Europea la probabilidad de desarrollar un cáncer de mama antes de los 75 años es del 8%. La prevalencia más baja la tienen países como Japón, Tailandia, Nigeria e India.



martes, abril 07, 2009

El riesgo de sufrir cáncer de estómago se reduce con los brotes de brócoli

El brocoli es rico en minerales y vitaminas, y además de aportar pocas calorias, acompaña bien a cualquier plato. Ahora sabemos que, según una investigación llevada a término por la Escuela de Medicina Johns Hopkins en Estados Unidos y publicada en la revista 'Cancer Prevention Research', comer dos gramos diarios de brotes de brócoli nos protege contra las bacterias que causan las gastritis, las úlceras e incluso puede reducir el riesgo de cáncer de estómago.
Los brotes de brócoli de tres días, un alimento muy extendido, reduce las infecciones de la bacteria 'Helicobacter pylori' en los seres humanos. Las infecciones por esta bacteria son de las más comunes en todo el mundo y una causa importante del cáncer de estómago.
Los efectos protectores frente al cáncer del sulforafano, un fotoquímico del brócoli, se conocen dese hace casi dos décadas, pero éste es el primer estudio que muestra un efecto del brócoli en humanos.
El brócoli ha entrado recientemente en la conciencia pública como un agente dietético protector. Pero este estudio apoya la evidencia creciente de que los brotes de brócoli podrían prevenir el cáncer en humanos y no sólo en los animales de laboratorio. Así, se ha visto cómo los niveles de la bactería eran hasta un 40 por ciento menores a las ocho semanas entre los pacientes que habían comido brotes de brócoli. Sin embargo, en los pacientes que habían comido brotes de alfalfa los niveles de 'Helicobacter pylori' se mantenían igual. Además, los científicos han observado que ocho semanas después de dejar de comer los brotes de brócoli, los valores de la bactería volvían a los niveles anteriores, lo que sugiere que el alimento reduce el 'Helicobacter pylori' pero no lo erradica.
El cáncer de estómago es el segundo tipo de cáncer más común, con un mal pronóstico y siendo el segundo tipo de cáncer más mortífero en el planeta. Pero ahora sabemos que una dosis de un par de gramos de brotes de brócoli es suficiente para elevar las enzimas protectoras, y que con el consumo diario de este alimento también se reducen las posibilidades de sufrir gastritis y úlceras estomacales. Asimismo, el brocoli, además de ser una fuente importante de hierro, fósforo y potasio, es rico en dos carotenoides que protegen la vista del daño solar: son la luteína y la zeaxantina: estos se concentran en la retina, y actúan como escudo contra los rayos solares. ¿Qué más se puede pedir?



miércoles, noviembre 22, 2006

Cáncer de vejiga y el tabaco

Aunque tal vez menos conocido que el de pulmón, el cáncer de vejiga es otro de los tumores que se ha relacionado directamente con el consumo de tabaco. Un estudio europeo ha demostrado que la exposición al humo de los cigarrillos durante la infancia y adolescencia puede tener efectos más perjudiciales que los que estas sustancias provocan en la edad adulta.
Los miembros del grupo Europeo de Investigación Prospectiva sobre Nutrición y Cáncer (EPIC, según sus siglas en inglés), han analizado los datos de casi 430.000 ciudadanos con edades entre los 25 y los 70 años procedentes de Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Reino Unido, Holanda, Noruega, Suecia y España. De todos ellos, 633 desarrollaron un tumor vesical en los seis años que ha durado el seguimiento.
Su análisis de los hábitos tabáquicos y de su exposición pasiva al humo del tabaco han demostrado que quienes comenzaron a fumar antes de los 15 años tenían un riesgo tres veces superior de desarrollar este cáncer en su edad adulta. Los sujetos que empezaron su hábito entre los 15 y los 19 años tenían un riesgo 1,5 veces superior a los no fumadores.
Como explican los autores en las páginas de la revista 'International Journal of Cancer', si antes se atribuía este riesgo al mayor número de años consumiendo los productos tóxicos del tabaco, cada vez existen más argumentos para pensar que la sensibilidad a estos carcinógenos es más elevada en los primeros años de nuestra vida.
El trabajo destaca también que quienes fueron fumadores pasivos en su infancia mostraban hasta un 40% más de riesgo de tener cáncer de vejiga en la edad adulta que quienes no estuvieron expuestos a estas sustancias. Sin embargo, no se observa mayor riesgo entre quienes eran fumadores pasivos en su edad adulta. "Esto viene a sumarse al creciente cuerpo de evidencias que señala que niños y adolescentes pueden ser más vulnerables a los daños del tabaco que los adultos", indican los investigadores, encabezados por Bine Kjoller, miembro de la Sociedad Danesa del Cáncer. Este dato requiere, a su juicio, "nuevas investigaciones para ratificar que los niños son más sensibles a la acción de los productos tóxicos del tabaco".
El cáncer de vejiga es el cuarto tipo de cáncer más frecuente en los varones de países occidentales. Hasta ahora ya se ha demostrado que el riesgo es entre dos y cuatro veces superior en fumadores y ex fumadores que en quienes nunca han probado un pitillo. Todas las variables consideradas hasta ahora, intensidad del consumo, el número de años que ha durado el hábito, edad de inicio del consumo... han demostrado un aumento del riesgo cuando han sido estudiadas independientemente.



viernes, diciembre 08, 2006

Efecto protector del embarazo tras un cáncer de mama

Cuando se diagnostica un cáncer de mama en una mujer en edad fértil, los médicos recomiendan esperar dos meses tras la conclusión del tratamiento para buscar un embarazo. Un estudio publicado en el 'British Medical Journal' indica que esta medida no es necesaria.
La recomendación de esperar un tiempo para volver a tener un hijo se hace fundamentalmente para evitar los embarazos en aquellas mujeres que podrían tener una recaída temprana del cáncer y para que se completen los tratamientos complementarios a la cirugía. Sin embargo, los autores del estudio afirman que este consejo "podría ser válido para pacientes que estén en terapia o con un diagnóstico de enfermedad sistémica. Para aquellas con un tumor localizado, concebir seis meses después de terminar el tratamiento no afecta negativamente a su supervivencia". "Nuestros resultados no apoyan el consejo médico de esperar dos años antes de quedarse embaraza", explican los autores.
Para llegar a estas conclusiones, Angela Ives, de la escuela de Cirugía y Patología de la Universidad de Australia Occidental, y sus colegas identificaron a todas aquellas supervivientes de un cáncer de mama en la región oeste del país que tuvieron después descendencia. De las 2.539 mujeres entre 15 y 44 años a las que se les había diagnosticado este tumor, 123 cumplían con el perfil indicado. La mitad de ellas (62) logró un embarazo en los dos años siguientes a su diagnóstico, de las cuales 29 abortaron, 27 dieron a luz y seis perdieron el bebé de forma espontánea. Aquellas con cáncer mama y que se quedaron embarazadas tenían mejores tasas de supervivencia que las que no lo hicieron. Esta mejora de las expectativas de vida sólo es significativa si la gestación se produjo 24 meses después del diagnóstico. Por debajo de ese intervalo de espera, los embarazos no proporcionaban protección pero tampoco tenían consecuencias negativas. No obstante, los autores señalan que "en el estudio aparece un efecto protector definitivo [del embarazo] para las pacientes que esperaron al menos seis meses antes de concebir". Y añaden que cabría esperar que los resultados se volvieran significativos en caso de que la muestra de mujeres que conciben entre los seis y los 24 meses fuera mayor.
A estas conclusiones hay que añadir otro factor. Retrasar el momento de ser madre para pacientes con cáncer de mama puede significar que se escape la oportunidad de serlo porque, en primer lugar, es normal que el cáncer se detecte cuando la mujer está en la década de los 30, lo que implica que la función ovárica puede estar disminuida. Además, la quimioterapia y la radioterapia pueden reducir la actividad de los ovarios o, en algunos casos, conducir a una menopausia precoz.



martes, enero 22, 2008

Contra el cáncer de vejiga: la radioterapia tan eficaz como la cirugía

Según indica un estudio presentado en el Reino Unido, los tratamientos con radioterapia son tan eficaces contra el cáncer de vejiga como la cirugía para extirpar ese órgano. Un equipo de expertos de la Universidad de Leeds (norte de Inglaterra), dirigido por la doctora Anne Kiltie, ha observado que el índice de supervivencia entre los pacientes de cáncer tratados con radioterapia eran los mismos que los de aquellos a quienes se había practicado una cistectomía.
Los investigadores señalan que la radioterapia podría ser una opción mejor para los enfermos de más edad, para quienes la extracción de la vejiga es más problemática. Para su estudio, los expertos han analizado el historial médico de 169 pacientes tratados contra cáncer de vejiga invasivo entre los años 1996 y 2000. De éstos, 97 habían recibido radioterapia y 89 habían sido operados. Los índices de supervivencia en ambos grupos se compararon cinco y ocho años después del tratamiento, sin que se constataran diferencias significativas. Así, a los cinco años un 56.8 por ciento de pacientes tratados con radioterapia continuaba vivo, frente a un 53.4 por ciento de los operados. Al cabo de ocho años, 54.9 personas del primer grupo estaban vivas y un 53,4 por ciento del segundo. Este resultado se dio pese a que el grupo sometido al tratamiento de radiación tenía una media de edad más alta -de 75.3 años- que el grupo intervenido quirúrgicamente, donde la media era de 68.2 años.
“Hasta ahora, la cirugía se consideraba una opción más efectiva para el tratamiento del cáncer de vejiga que se ha extendido a la pared muscular del órgano”, recuerda la doctora Kiltie. “Si bien la radioterapia tiene efectos secundarios a largo plazo, lo interesante de nuestro estudio es que demuestra que las personas mayores y menos en forma (que se sometieron a ese tratamiento) progresaron igual de bien que las otras más jóvenes que se sometieron a una operación”, afirma. Como el cáncer de vejiga suele darse en personas mayores, este descubrimiento será importante para futuros tratamientos de este grupo de población, añade.



jueves, julio 05, 2007

Por qué el cáncer de hígado afecta más a los hombres

La mayor incidencia de cáncer hepático en los hombres se debe a los efectos inflamatorios de una proteína, según revela un estudio en ratas divulgado hoy por la revista "Science".
Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de California (EE.UU.) han descubierto que los roedores hembras producen en menor cantidad la proteína llamada interleucina-6 (IL-6), que contribuye a la inflamación hepática que conduce al cáncer. Además, según los investigadores, cuando ocurre una producción de IL-6 en las ratas hembras, ésta es neutralizada por el estrógeno, una hormona que promueve el desarrollo sexual femenino. "Al eliminar la proteína logramos reducir la incidencia del cáncer hepático en los machos en cerca del 90 por ciento", manifiesta Michael Karin, profesor de farmacología de la Universidad californiana.
Según los investigadores, el descubrimiento podría abrir el camino para el desarrollo de terapias contra el cáncer hepático masculino a través de la reducción de los niveles de IL-6 o la administración de compuestos similares al estrógeno.
Willscott Naugler, profesor del Departamento de Medicina de la Universidad y uno de los autores principales del estudio, indica que aunque algunos órganos, como los pechos, son claramente influidos por el género hay otros, como el hígado, que no lo son. Esto plantea la posibilidad de que otros órganos que no están vinculados a las diferencias de género sean gobernados por el mismo principio, agrega. Como ejemplo, el científico indica el caso del cáncer de vejiga que tiene mayor incidencia en los machos que en las hembras. "Las diferencias también podrían ser resultado de mayores niveles de inflamación en las vejigas de los machos", añade.



lunes, noviembre 13, 2006

Belleza contra el cáncer

El diagnóstico de una enfermedad como el cáncer provoca numerosas reacciones en la persona afectada y en especial importantes cambios físicos. Mejorar la imagen exterior influye en la autoestima y ayuda a superar muchas situaciones difíciles, por eso desde la Asociación Española de Estética Reparadora Integral (AEERI) se dan las pautas para cubrir las necesidades estéticas de estos pacientes y así mejorar su calidad de vida.
Los enfermos de cáncer tienen que convivir con los cambios estéticos y psicológicos que se producen durante la enfermedad. Las investigaciones realizadas en los últimos años han permitido una mejora de la calidad de vida de estos pacientes sometidos a tratamientos de quimioterapia y radioterapia y la AEERI intenta paliar los efectos secundarios cuando sea posible.
El primer objetivo de las pautas que proporciona esta Asociación es ayudar a la persona a aceptar su nuevo aspecto físico. En efecto, una mejora en la imagen de los enfermos supone una importante inyección de autoestima cuando se ven bien. Según la Oncóloga Celia Gil López, este sentimiento “es muy necesario en la lucha contra el cáncer, así como un espíritu luchador y deseos de vivir”.
El diagnóstico de una enfermedad como el cáncer provoca numerosas reacciones en la persona afectada. Los enfermos pasan por distintas fases, desde la negación de la enfermedad, la ira, el abandono o la depresión hasta la aceptación. El papel de la familia es fundamental y debe centrarse en favorecer el diálogo.
Los consejos que se dan para cada uno de los problemas estéticos que conlleva esta enfermedad son:
El pelo
La alopecia (caída del pelo) es el efecto secundario más frecuente de la quimioterapia. Su intensidad es variable en función de la dosis y la duración de ésta. Otra posible consecuencia es la aparición de reacciones de acné en el cuero cabelludo y cuello. Para cuidar al máximo esta parte del cuerpo se recomienda:
-Cortarse el pelo cuanto antes.
-Utilizar pañuelos o gorros.
-Usar pelucas, pero nunca pegadas al cuero cabelludo (los pegamentos son muy perjudiciales). Si se usan pelucas es fundamental dejar “respirar” al cuello cabelludo, por lo menos, cinco o seis horas diarias.
-Dejar la cabeza al descubierto.
Las cejas y las pestañas
En ocasiones se produce la caída de las cejas, las pestañas y el resto de vello corporal. Es importante:
-Dibujar las cejas. Para ello existen gran variedad de productos en el mercado.
-Acudir a un centro especializado en el que profesionales cualificados te darán nuevas pautas para el maquillaje.
-No son aconsejables las pestañas postizas. La razón es que para su colocación se usan pegamentos que pueden dañar al borde del párpado.
Las uñas
También se pueden sufrir diversas alteraciones en las uñas, tales como la aparición de bandas horizontales o verticales y el reblandecimiento y engrosamiento de la uña. Los principales consejos son:
-Consultar al especialista, que marcará las pautas.
-No utilizar alicates corta-cutículas, cuchillas corta callos o cualquier material que pueda producir cortes en la piel.
-Se desaconseja el uso de lacas de uñas y quitaesmaltes, ya que son productos muy agresivos y pueden quemar las uñas.
La piel
La piel experimenta también diversos cambios y alteraciones debido al efecto de los tratamientos contra el cáncer: hiperpigmentación, sequedad, irritaciones y sensibilidad a la radiación. No olvidar:
-Limitar la exposición al sol. En caso de exponerse, emplear fotoprotectores de amplio espectro.
-No usar cremas despigmentantes sin consejo previo.
-Extremar la limpieza. Utilizar agua templada y jabones suaves.
-Intensificar la hidratación de la piel. Beber mucha agua y utilizar cremas hidratantes naturales para evitar irritaciones. Siempre se debe consultar previamente al médico especialmente con la radioterapia.
-Utilizar ropa holgada, de algodón o hilo, que son materiales poco agresivos y alivian de picores molestos.
-Sumergir las zonas afectadas en agua fría durante la administración del ciclo.
-No realizar limpiezas de cutis o todo tipo de peeling, no rascar o frotar bruscamente la piel, evitar exponerla al roce de cadenas o collares y no depilar zonas irradiadas.



viernes, junio 27, 2008

Consiguen curar un cáncer de piel en estado avanzado

Los investigadores del Centro de Investigación de Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle, Estados Unidos, han conseguido, extrayendo células inmunes de la sangre de un paciente, y después de clonarlas en el laboratorio, reimplantárselas al individuo, hallando así una novedosa terapia para curar un melanoma avanzado -la forma letal de cáncer de piel-. Los resultados no parecen ofrecer dudas: dos años después del tratamiento, dicho paciente -de 52 años- sigue libre de la enfermedad.
Publicada en el 'New England Journal of Medicine', la investigación ha sido descrita como un extraordinario avance. El sistema inmune del paciente juega un papel sumamente importante en el combate del cáncer. Durante mucho tiempo las investigaciones se han concentrado en formas de mejorar esta respuesta de ataque a tumores. El paciente había sido diagnosticado en la etapa 4 de melanoma, en la cual la muerte ocurre en unos pocos meses. El tumor, provocado por una quemadura solar, comenzó como un lunar en la piel y se extendió hacia un nódulo linfático en la ingle y hacia los pulmones.
Para los científicos encargados del descubrimiento éste es un emocionante avance con aplicaciones potencialmente grandes ya que el melanoma es la forma más mortal del cáncer de piel, y según la OMS (Organización Mundial de la Salud), cada año mueren por su causa unas 48.000 personas en todo el mundo.



viernes, noviembre 09, 2007

Aumento del riesgo de padecer cáncer de cuello de útero con la píldora anticonceptiva

La píldora anticonceptiva aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de cuello de útero, aunque disminuye una vez que las mujeres dejan de tomarla, según un estudio publicado hoy en la revista médica británica 'The Lancet'. De acuerdo con el análisis, hecho por expertos internacionales liderados por la Universidad de Oxford, el riesgo es mayor si las mujeres tomaron la píldora durante un largo período de tiempo, pero si las mujeres dejan de tomar el anticonceptivo oral durante diez años, el riesgo es como si nunca lo hubieran tomado.
(Ya estudios anteriores llegaron a vincular la píldora con un mayor riesgo de cáncer de pecho, pero indicaban que era menor el riesgo en los casos de cáncer de ovario y de cuello de útero.)
Los expertos han investigado a 52.000 mujeres participantes en 24 estudios en todo el mundo.
Ésta no es la primera vez que los expertos encuentran una relación entre la píldora y el cáncer de cuello de útero, pero hasta ahora no estaba claro el vínculo con el período de tiempo. Según el análisis, en el caso del Reino Unido, el riesgo de desarrollar el mal en las mujeres que nunca tomaron el anticonceptivo es de un promedio de 3,8 en mil mujeres, pero aumenta a 4 entre mil para aquellas que tomaron la píldora durante cinco años y de 4,5 entre mil para quienes la tomaron durante diez años.



jueves, enero 11, 2007

Cáncer de riñón

El pronóstico de los pacientes con cáncer de riñón metastásico apenas ha cambiado nada en los últimos 25 años. Se trata de una agresiva enfermedad que responde mal a las terapias disponibles y con una supervivencia a los cinco años que apenas roza el 10%. Sin embargo, dos nuevos fármacos acumulan ya suficientes evidencias a su favor para poder hablar de un cambio a corto plazo.
Se trata de sunitinib y sorafenib, dos modernos medicamentos que aún no se comercializan en muchos países y que esta semana protagonizan sendos estudios en las páginas de la revista 'The New England Journal of Medicine'.
En uno de ellos, dirigido por Robert Motzer, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York (EE.UU.), se compara la evolución de 750 pacientes con un cáncer renal en fase ya avanzada (no tratados previamente) y procedentes de EE.UU., Brasil, Australia, Europa y Canadá. La mitad de ellos recibió una pastilla diaria de sunitinib (50 mg) mientras que el resto eran tratados con una inyección de interferón alfa tres veces a la semana. Éste, junto con la interleukina-2, eran considerados hasta ahora la primera opción para estos casos, aunque ambos tienen graves efectos adversos y son muchas las personas que no los toleran.
Los pacientes tratados con el nuevo medicamento tardaron seis meses más en sufrir una recaída que los sujetos del otro grupo (11 frente a cinco meses). Además, la tasa de respuesta al tratamiento fue más favorable, como mejor fue la calidad de vida de los pacientes que, por ejemplo, se mostraron menos fatigados que con el interferón. Sin embargo, otros efectos secundarios como la diarrea, los vómitos o la hipertensión fueron peores entre quienes tomaron sunitinib.
Sunitinib está comercializado por la compañía farmacéutica Pfizer bajo el nombre de Sutent, y aunque está aprobado por las agencias estadounidense y europea del medicamento (FDA y EMEA, respectivamente), aún no está disponible en toda Europa, por ejemplo.
En el segundo de los trabajos, dirigido por el francés Bernard Escudier, se distribuyó a 903 pacientes de 19 países diferentes con cáncer de riñón resistente a la terapia estándar. La mitad recibió sorafenib y el resto una sustancia inactiva (placebo).
El objetivo inicial del trabajo era demostrar que el fármaco ofrecía una mayor supervivencia global. Sin embargo, un análisis interino de los datos, llevado a cabo antes de la fecha prevista para el cierre del trabajo, demostró que la terapia reducía significativamente las recaídas por lo que los pacientes del placebo tuvieron la opción de 'saltar' de grupo a partir de ese momento. En ese análisis, sorafenib mostró una progresión libre de enfermedad de cinco meses y medio frente a los 2,8 del placebo y una reducción del riesgo de muerte del 28% en comparación con la sustancia inactiva. También en este trabajo, los efectos secundarios eran más graves entre los pacientes que fueron tratados con Nexavar, nombre comercial de este producto de la firma Bayer.
Como recuerda James Brugarolas, especialista de la Universidad de Texas (EE.UU.), en un editorial que aparece en la misma publicación, ninguno de los dos fármacos ha mostrado aún ventajas de supervivencia global, aunque aún habrá que esperar para disponer de los datos finales que analicen esta cuestión. "Y un aspecto importante que deberán evaluar esos trabajos es que tanto sunitinib como sorafenib provocan importantes reacciones tóxicas", advierte.
Las dos terapias, añade, son un buen ejemplo de cómo el conocimiento de la biología y la genética de los tumores, de sus mecanismos, permite obtener "prometedores tratamientos" contra el cáncer. Tanto sunitinib como sorafenib actúan interrumpiendo el flujo sanguíneo que permite 'alimentarse' al tumor (un proceso denominado angiogénesis), pero también inhiben la proliferación celular anómala que caracteriza a esta enfermedad y afectan a otros procesos.
A juicio del doctor Carrato, se trata de fármacos "con un buen perfil de tolerancia, que el paciente puede tomar en su domicilio, sin necesidad de desplazarse al hospital" y que, probablemente, desplazarán a las terapias actuales (interferón e interleukina) como primera opción cuando los estudios en desarrollo demuestren que también pueden emplearse en primera línea.



martes, noviembre 14, 2006

La ingesta excesiva de carne roja puede llegar a duplicar el riesgo de cáncer de mama

Aunque su relación con el cáncer de colon está ya más que demostrada, el papel que puede jugar la carne roja en el desarrollo de tumores de mama no estaba tan claro hasta ahora. Un estudio con 90.000 mujeres acaba de demostrar que su excesivo consumo puede llegar a duplicar el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Para llegar a esta conclusión, el doctor Eunyoung Cho y su equipo, de la Universidad de Harvard, han analizado los datos de más de 90.000 participantes en el 'Nurse's Health Study II', una investigación iniciada a principios de la década de los noventa con enfermeras estadounidenses para estudiar diferentes parámetros de su estado de salud.
Las mujeres, que tenían entre 26 y 46 años en el momento de su inclusión en el estudio, han sido seguidas a lo largo de 12 años. En los años 1991, 1995 y 1999 las participantes tuvieron que responder un cuestionario sobre sus hábitos alimenticios y la cantidad de carne roja que consumían (incluyendo ternera, cordero, cerdo, hamburguesas, beicon, perritos calientes y cualquier otro tipo de carne preparada).
En ese tiempo se registraron un total de 1.021 casos de cáncer de mama, casi la mitad de ellos hormonodependientes. Los tumores mamarios se clasifican precisamente por su estatus hormonal, es decir, aquellos que crecen favorecidos por la acción de las hormonas femeninas (estrógenos o progesterona) y los que son independientes de ellas.
Como recuerdan los investigadores, son precisamente los tumores que crecen influidos por las hormonas los que más han aumentado en las últimas décadas en Estados Unidos, mientras que la incidencia de los hormono-independientes se ha mantenido más o menos estable. Esto, indican, hace sospechar "un posible papel de los factores ambientales, el estilo de vida o la dieta en el desarrollo de este tipo de cáncer".
Y por este motivo también, el trabajo ha estudiado la influencia de la dieta en función del estatus hormonal. Sus conclusiones, que pueden leerse esta semana en las páginas de la revista 'Archives of Internal Medicine', demuestran que las mujeres que tomaban más de una ración o ración y media de carne roja al día tenían hasta dos veces mayor riesgo de desarrollar un tumor de mama 'hormonal' que quienes limitaban su ingesta de carne a tres o menos raciones a la semana. La dieta, sin embargo, no influyó en el riesgo de los tumores de mama independientes de estrógenos y progesterona.
Son varios los posibles mecanismos que sugieren los científicos para explicar sus observaciones. Entre ellos, destacan la presencia de sustancias hormonales que se administran al ganado durante el proceso de cría ("prohibidos en los países europeos pero no en EE.UU."), así como el elevado contenido de estos alimentos en hierro orgánico (diferente del hierro no orgánico presente en otros productos, como las lentejas, por ejemplo). Y aunque la investigación no dispuso de los datos sobre el modo en que cocinaban la carne las enfermeras del estudio, el equipo de Cho no descarta el papel que puedan jugar los productos carcinogénicos que se originan cuando se procesa la carne roja a elevadas temperaturas, como las aminas heterocíclicas.
Independientemente de los mecanismos, los investigadores insisten en la importancia que tienen sus descubrimientos a nivel de salud pública; "sobre todo teniendo en cuenta que otros de los factores de riesgo del cáncer de mama no son tan fácilmente modificables".



viernes, diciembre 30, 2011

¿Es tan perjudicial la carne roja?

Existen numerosos estudios que advierten de los riesgos de una dieta con demasiada carne, y más todavía, con mucha carne roja y poco hecha. El último, llevado a cabo por el National Cancer Institute de los Estados Unidos sobre personas mayores de 50 años durante nueve años, apunta que comer mucha carne roja podría estar relacionado con padecer cáncer de riñón, especialmente si está cocinada al grill o a la barbacoa. Así, la investigación señala que los adultos que comían más carne roja que el resto (cerca de 113 gramos diarios) eran más propensos (en un 19 por ciento) de padecer cáncer renal que aquellos que comían menos. Del número total estudiado (unos cuantos miles), aproximadamente 180 fueron diagnosticados con este tipo de cáncer. Los investigadores advirerten de que al consumir carne cocinada de las dos formas señalada se ingieren más productos químicos, relacionados con el incremento del riesgo de padecer esta enfermedad.
Pero no hay que demonizar la carne roja. En la alimentación, como en casi todo, en el equilibrio está la virtud. No hay que abusar de nada, pero sí es cierto que hay algunos alimentos con los que debemos tener más precauciones. Uno de ellos sería las carnes rojas pero siempre teniendo en cuenta que algunas personas que comen mucha carne roja no desarrollan este tipo de cáncer mientras que otras que la ingieren en raras ocasiones caen enfermos. De hecho, la carne roja es una fuente importante de hierro. Como en todo, mesura.



lunes, marzo 31, 2008

Científicos desarrollan un método basado en el ayuno para la lucha contra el cáncer

Científicos de la USC (Universidad del Sur de California) han desarrollado un método basado en el ayuno que promete revolucionar la lucha contra el cáncer y que permitiría supuestamente aumentar las dosis de quimioterapia sin sufrir efectos secundarios.
El equipo del biólogo italiano especializado en envejecimiento Valter Longo halló que, al someter a ratones a un ayuno de 48 horas, las células sanas concentran su escasa energía en su supervivencia, lo que las hace más resistentes a la quimioterapia que las cancerosas. La investigación, que comenzó hace cuatro años, publicada en la revista científica 'PNAS Early Edition', ya ha sido calificada por muchos médicos como un gran avance en la batalla contra los tumores.
"Todo el mundo estaba buscando la 'bala mágica', que dañase sólo las células tumorales y no atacase las sanas. Nuestra propuesta es diferente. ¿Por qué no se dejan tranquilas las células cancerosas y se protege el resto de la quimioterapia?", explica Valter Longo, director de las investigaciones. "Normalmente un oncólogo te diría que una buena alimentación ayuda a superar el cáncer, pero desde el punto de vista del envejecimiento, sabes que la restricción calórica favorece la conservación de las células", dice el científico. "En esa situación, las células utilizan la poca energía que tienen para protegerse, en lugar de reproducirse por ejemplo, lo que las hace más resistentes", explica Fernando Safdie, médico argentino miembro del equipo de Longo. Este enfoque ya ha sido denominado como el "escudo mágico". "Por ahora hemos realizado experimentos con ratones y ha funcionado. En los próximos seis meses tendremos los resultados de los tests en células humanas" indica Longo, que se muestra muy optimista. "En la actualidad se aplican dos sesiones de quimioterapia cada tres semanas para tratar un cáncer de próstata. Ahora imaginemos que se puede hacer 20 veces todos los días con unos limitados efectos secundarios".



sábado, abril 02, 2011

Sencillos consejos para prevenir el cáncer de colon

El cáncer colorrectal, al tener una evolución lenta, si se detecta de manera precoz, puede curarse hasta en el 90% de los casos. (Este cáncer tarda unos diez o doce años en desarrollarse, por lo que una prevención precoz es muy importante para curarlo.)
El síntoma de alarma consiste en la aparición de sangre en las heces o cambios significativos del ritmo intestinal, con o sin dolor abdominal, que persisten varias semanas. Para su diagnóstico, la prueba más sencilla, y completamente indolora, consiste en tomar una pequeña muestra de heces, con el fin de comprobar si no se contiene restos de sangre que no se aprecian a simple vista.
La principal causa del aumento de esta enfermedad en los últimos años es un cambio en el hábito alimenticio de la población, por lo que conviene incidir en la necesidad de hacer una dieta sana en la que se aumente el consumo de verduras y se reduzca la ingesta de carne roja.
Ejercicio físico, reducir el mencionado consumo de carnes rojas, poco alcohol y nada de tabaco son las claves para prevenir el cáncer de colon.



domingo, abril 22, 2007

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), denominación que engloba patologías como el enfisema pulmonar o la bronquitis crónica, "es la única de las grandes enfermedades cuya prevalencia como causa de muerte va en aumento", según advirtió recientemente en España el doctor Bartolomé Celli, experto mundial en EPOC y especialista de la división de Neumología del St. Elizabeth´s Medical Center, de La Universidad de Tufts en Boston, Estados Unidos.
El neumólogo asegura que la incidencia actual de EPOC se sitúa entre el 9 y el 13 por ciento de la población. "Mientras disminuyen las tasas de mortalidad en el resto de enfermedades de similar riesgo, como son las dolencias cardiovasculares, las vasculares periféricas y hasta el cáncer, las de EPOC siguen en alza", subraya el especialista.
Las primeras manifestaciones de una EPOC se caracterizan por tos y expectoración, "síntomas que muchas veces el fumador percibe como consecuencia normal del hábito de fumar", apunta el doctor Celli. "Sin embargo, los individuos fumadores que comienzan con estos síntomas deberían de preocuparse ante la posibilidad de desarrollar una EPOC", indica. El tercer síntoma que se presenta es la dificultad para respirar. El doctor Celli describe que "al principio aparece como consecuencia de grandes esfuerzos físicos, pero paulatinamente, se manifiesta ante esfuerzos cada vez menores. Sin embargo, la persona fumadora se va ajustando a esta dificultad. Piensa que los problemas en su capacidad para hacer ejercicio físico se deben al hecho de fumar, de manera que deja de subir escaleras, toma el ascensor y se desplaza más en coche". En definitiva, ante la manifestación de los primeros síntomas, el fumador ajusta sus condiciones físicas y las excusa como consecuencia normal del hábito tabáquico. "Por este motivo, los pacientes con EPOC que van al especialista llegan con la enfermedad muy avanzada", asegura. Aboga, en este sentido, por practicar una espirometría (prueba sencilla de capacidad pulmonar) a aquellas personas fumadoras y ex-fumadoras mayores de 40 años, presenten o no síntomas, ya que la detección precoz es actualmente el mejor procedimiento contra esta enfermedad.
El experto destaca la estrecha relación existente entre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el cáncer de pulmón, a la vista de los resultados obtenidos en algunas investigaciones. El hecho de tener una obstrucción en la vía aérea, que es lo que define a la EPOC, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. Los datos muestran que mientras en una población de fumadores la prevalencia del cáncer de pulmón es del 1,5 ó 1,7%, en un grupo con EPOC, los índices de desarrollo de esta patología oncológica se triplican y la incidencia llega casi al 4,5%. La implicación del consumo de tabaco en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es determinante. En concreto, las estadísticas sitúan entre un 20 y un 25% las personas fumadoras que desarrollarán EPOC clínico, según apunta el doctor Celli. "Lo importante para no contraer esta enfermedad es no fumar porque el tratamiento preventivo es el más efectivo, además de no estar expuesto a ambientes contaminantes", explica el facultativo. La detección precoz de la enfermedad sería el segundo punto fundamental para obtener el mejor resultado del tratamiento. "Para obtener un diagnóstico temprano los pacientes deben desarrollar conciencia de que ante los primeros síntomas tienen que exigir a su médico que les practiquen una espirometría o una tomografía de tórax (TAC), de la misma forma que solicitan un análisis de sangre para saber si tienen colesterol", insiste. El diagnóstico precoz de esta enfermedad, "de lenta pero agónica evolución", permite frenar y mejorar la calidad de vida así como la progresión de la patología, difícil de curar dado su carácter crónico. Celli apunta, en este sentido, el descubrimiento de marcadores biológicos que en un futuro permitirán determinar aquellas personas con predisposición a desarrollar EPOC. De este modo, los individuos portadores de dichos biomarcadores podrán tomar las precauciones adecuadas para no contraer la enfermedad.
El experto incide de manera especial en el aumento de EPOC entre la población femenina. "La incidencia de la enfermedad pulmonar crónica se ha disparado entre las mujeres como consecuencia del aumento del porcentaje de fumadoras, hábito que origina enfermedad y muerte femenina", asegura. En concreto, en Estados Unidos, entre los años 1980 y 2000, se produjo un aumento del índice de EPOC en mujeres en un 185%, mientras que el incremento durante el mismo periodo de tiempo en varones se situó en un 13%. Cabe recordar que en el año 2005, por primera vez en la historia de los Estados Unidos, murieron más mujeres que hombres por EPOC. Sin embargo, los datos obtenidos de un estudio realizado sobre este apunte no confirman una mayor predisposición de las mujeres a la enfermedad pulmonar.




lunes, enero 01, 2007

El teléfono móvil no produce cáncer, según estudio danés

El uso de teléfonos móviles (celulares) se ha vinculado con frecuencia a la aparición de tumores en la cabeza y cuello e incluso con la leucemia, este miedo nació de la posibilidad de que la energía emitida por los teléfonos penetrase la capa exterior del cerebro.
Estos temores motivaron que un grupo de investigadores de Dinamarca se diera a la tarea de someter a 420 mil personas a un extenso estudio y determinar, de una vez por todas, el nivel de afectación de los teléfonos celulares en la salud de las personas.
Alrededor de 52 mil de los sujetos de investigación tenían un historial de diez años en el uso del teléfono móvil, sin embargo, algunos acumulaban hasta 21 años.
Después de observar a estos voluntarios, los investigadores compararon sus datos con el Registro de pacientes con Cáncer de Dinamarca, el resultado muestra que los usuarios habituales de teléfonos móviles no corren más riesgo de padecer cáncer que los que no lo son.
Las conclusiones del estudio, que se pretende el más grande hecho al respecto, han sido publicadas por el “Journal of the National Cancer Institute”. La afirmación de que las ondas de energía emitidas por los celulares no afectan a la salud, aunque categórica, probablemente no sea suficiente para disipar todas las dudas.
Ante este panorama, científicos de la Sociedad Danesa del Cáncer planean seguir estudiando a los usuarios de teléfonos móviles hasta que acumulen 30 años utilizándolo.



sábado, octubre 28, 2006

Esperanza para los fumadores

Se llama TAC y es útil para la prevención del cáncer de pulmón, practicándose una al año. Se la ha probado en Europa, Japón y EE.UU.
Una nueva luz de esperanza, pues, se enciende para aquellas personas fumadoras o que padecen riesgo pulmonar. Según lo publicado por The New England Journal of Medicine —una revista especializada inglesa—, existe una nueva tomografía axial computarizada (TAC), que podría prevenir miles de muertes. Haciendo una TAC por año en todas las personas que están en riesgo, se detectarán tumores precoces y podría provocar una caída abrupta del índice de mortalidad por cáncer de pulmón.
La investigación desarrollada por más de 40 hospitales de Europa, Estados Unidos y Japón, muestra que con más de 30 mil estudios realizados, se detectaron 484 casos de cáncer prematuro. El 85% de ellos sigue con vida, diez años más tarde, y hay resultados mejorados con aquellos que optaron por operarse antes de los dos meses del primer diagnóstico. "Es un avance importantísimo. El estudio demuestra claramente que la TAC es una prueba sensible para reducir la muerte por cáncer pulmonar", afirma el doctor Javier Zulueta, director del servicio de Neumología de la Clínica Navarra, en España. "Se utiliza una TAC multicorte, que es un tomógrafo de última generación y en que la radiación es hasta diez veces menor que en los equipos convencionales", agrega. "La dosis que recibe un paciente es similar a la que produce una mamografía. Además, la sensibilidad es tan alta que se pueden detectar los nódulos más pequeños", explica el facultativo. Sin embargo, la TAC cuenta con una contra: es una prueba costosa y difícil de asumir por los sistemas de salud pública. De todas formas, se confía que en los próximos años se pueda abaratar el costo para que su uso resulte más masivo.